Reformas en Buenos Aires
Reformar un PH en Colegiales sin perder la escalera original
Qué se puede recuperar de un PH de los años cincuenta y qué conviene reemplazar
Los PH de Colegiales repiten una misma planta y, con ella, un mismo repertorio de problemas: cubiertas vencidas que ya filtraron, humedad que sube por los muros de mampostería y una escalera de hierro que cruje cada vez que alguien la sube. En el reciclado que recorremos acá, la decisión de arranque fue conservar esa escalera en lugar de reemplazarla. No por nostalgia: por estructura.
Antes de tocar el hierro se hizo un relevamiento de la escalera existente: se midió la sección de los largueros, se revisaron las uniones soldadas y se detectó que el problema no era el hierro sino los anclajes a la losa. El refuerzo consistió en sumar una viga de reparto bajo el descanso y sanear los apoyos. La baranda original se recuperó con decapado y una protección mate, sin pintura brillante que disimule la soldadura.
La humedad ascendente se trató desde el piso: se levantó el contrapiso en la planta baja, se colocó una barrera y se dejó ventilar el muro antes de revocar. En la cubierta se reemplazaron las chapas deterioradas y se revisó el encuentro con el pulmón de manzana, que en esta tipología es la única entrada de aire real. El patio de servicio dejó de ser un depósito y pasó a funcionar como extensión de la cocina.
Una nota aparte merece la decisión de crecer hacia arriba en lugar de excavar. Ampliar sobre la planta existente aprovecha la estructura y la escalera ya reforzada; excavar obliga a mover fundaciones y a convivir con la napa. En este caso, la nueva planta alta se resolvió con ebanistería de lapacho a medida para guardado, escritorio y una separación liviana que no carga el entrepiso.